martes, 29 de marzo de 2016

2015

En Junio de este año me fui a la Gran China. Literalmente. 
Si hacía una la lista con orden de prioridades de países que deseo conocer, seguramente China iba a estar muy cerca del antepenúltimo lugar (probablemente en el último: Irak y penúltimo: no se). La idea fue aprovechar una promoción de pasajes aéreos y el hecho de que mi hermano vive allá para ir a conocer una partecita de ese país. Mejor dicho, de ese mundo. 
Anduve por Shanghai, Beijing, Guilin, Yanshuo. También Hong Kong y Hoi An (Vietnam). 
Lo que más me impactó del viaje a China fue mi incapacidad de afrontar el shock cultural: ganas de llorar en un avión lleno de chinos, no poder almorzar por el olor que emanaba el señor sentado a mi lado en el ferry, que me pisen, que me empujen, la imposibilidad que tienen de respetar una fila, el show del escupitajo flémico en el medio de cualquier lado, que se te queden miraaaaaaaaaaando, que te pidan para sacarse fotos con vos cual freak show, su forma de caminar, de manejar, de hablar... Nunca pensé que me iba a suceder, por más que mi hermano, a quien he acusado varias veces de xenofóbico, me dijo una vez que no hay forma de no odiarlos. No se si los odié. No es odio la palabra, sólo que no quería que se me acerquen. Lo se, soy horrible. Seguramente fue sólo un shock y la próxima vez me encuentre mejor preparada, o lo tome con más naturalidad. 
Pues parece que soy mas intolerante de lo que pensaba. 


SHANGHAI. De las zonas que conocí, me gustó mucho el barrio donde vive mi hermano: French Concession. Y es que la Concesión Francesa fue gobernada por los franceses como si fuera parte de Francia, desde 1849 hasta 1946. Me gusta su arquitectura, sus árboles gigantes y sus pasillos.

                                        



Brunch en el Bund: 




Caminata por Pudong:



                   

BEIJING: tengo algunas historias en Beijing que incluyen un guía turístico ebrio, un viaje en bici taxi a la medianoche, una caminata infinita, y miedo de salir a la noche y no conseguir en qué volver.. Pero me voy a limitar a colgar algunas fotos de lo que me gustó mucho:

Paseando por W. Chang'an Av. hasta Houhai



Great Wall of China











Forbbiden City






         



Temple of Heaven





Sumer Palace
   






Hong Kong: esta ciudad me gustó mucho! (La isla). No esperaba encontrarme con un clima yvegetación tan tropical. Aunque hay mucha contaminación visual (edificios, carteles, autos), vi que se aprovecha muy bien el poco espacio que queda para las plantas. y además hay una vista muy linda del canal y el continente. 



Me gustaron muchos los barrios Causeway Bay, Sheung Wang?,Tsim Sha Tsui
La vista desde Victorias peak es espectacular. 

En la parte continental me gustó la vista desde el piso 100 del Ritz Carlton 


















  



Vista desde mi habitación
Wai Chan/Causeway Bay
                                                
                     
Desde Victoria's Peak al atardecer
Desde Victoria's Peak oscureciendo









 
                                          
                                             Vista desde el muelle en el continente




Danang y Hoi An, Vietnam.












jueves, 10 de marzo de 2016

viajar es regresar.




Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar
volar conociendo otras ramas 
recorriendo caminos
es intentar cambiar.
Viajar es vestirse de loco
es decir “no me importa”
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.
Viajar es sentirse poeta,
es escribir una carta, 
es querer abrazar. 
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma 
es dejarse besar.
Viajar es volverse mundano 
es conocer otra gente
es volver a empezar. 
Empezar extendiendo la mano,
aprendiendo del fuerte, 
es sentir soledad.
Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco
diciendo todo y nada con una postal,
Es dormir en otra cama,
sentir que el tiempo es corto,
viajar es regresar.

Gabriel Gárcia Márquez